Durante la pasada Games Convention tuve la oportunidad de ver una demostración de dos motores gráficos que me dejaron sin palabras. Evidentemente, para PC; que siempre está a la vanguardia en cuanto a avances en tecnologías gráficas se refiere.
El primero de ellos fue el CryEngine 2, el famoso engine de Crysis y Crysis Warhead; y que está siendo mejorado para este último juego, que saldrá a finales del 2008. Nos hicieron una demostración del entorno de desarrollo y el editor de niveles, que como programador me pareció muy intuitivo y lleno de posibilidades de configuración.
Lo que más me gustó del CryEngine 2 es que, además de transmitir realismo "fotográfico", también lo hacía a nivel de físicas y de persistencia. Es decir, no es el motor más realista que existe hoy en día a nivel visual, pero sí en cuanto a simulación de entornos, interacción con el escenario y sensación de que estamos en un mundo que podemos tocar y manipular, y no sólo observar.
En el CryEngine 2 es posible disparar a una palmera, destrozar el tronco y ver cómo saltan las astillas. Podemos tirarla al suelo, y veremos cómo las ojas se mecen con la inercia de la caida. Los fragmentos del tronco, si son demasiado grandes, se quedarán allí aunque volvamos al cabo de un rato. Según palabras del chico que nos hacía la demostración: "para siempre". Incluso podemos cogerlos, tirarlos a un río y ver cómo flotan y se quedan allí hasta que salgamos del juego.
La interacción llega más allá, y es que podemos hacer reventar las ruedas de un coche, o un agujero en un barril de crudo y observar cómo se vacía hasta que no queda nada dentro, y cómo cambia el peso tras perder todo el fluido.
Esta interacción y persistencia del entorno, contrastan con el hiperrealismo de otros motores gráficos, destinados a otros fines. El mismo día pude ver en acción el juego Arma II, un sucesor del mítico Operation Flashpoint. Puestos al lado, el realismo visual de Arma II le da pataditas al CryEngine 2 en cuanto a realismo se refiere. Tenemos un escenario inmenso que se pierde hasta donde alcanza la vista, sin cargas, sin nieblas, con blurmotion, y con una recreación de los modelos de armas y vehículos sobrecogedora. Es un simulador militar, y cuando disparamos podemos ver cómo saltan los casquillos de las balas de la recámara mientras el mismo motor genera un árbol con todas sus hojas a 6 kilómetros a escala, y es capaz de hacer correr un conejo a veinte metros en medio de un bosque. Cuando subimos a un vehículo, el interior está tan detallado como el exterior, la animación y el comportamiento de los materiales es más que creíble, y la mecánica simula la realidad. Tanto en movimiento como en sonido.
¿La contrapartida? El realismo perceptivo. En este último motor gráfico tan veraz, si atropellamos un árbol, simplemente desaparece. Los cuerpos no son persistentes, y si disparamos contra un muro o el suelo, no haremos ningún agujero ni modificación en el entorno. De este modo, se pierde gran parte de la sensación de realismo, ya que al simular un entorno tan creíble, resulta aún más extraño que no se comporte como esperaríamos en el mundo real.
En todo caso, la nueva generación de motores gráficos va a ser impresionante. No obstante, servidor siempre preferirá los clásicos en 2D, pero a nadie le hace daño contemplar espectáculos como el de Crysis o Arma II.
Y vosotros, ¿qué preferís? ¿Realismo fotográfico o persistencia e interacción con el entorno?