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miércoles, 27 de agosto de 2008

Opoona

Análisis

Plataforma: Wii
Editor: Virgin PLAY
Desarrollador: KOEI
Lanzamiento: 25/07/2008
Género: Acción

"Opoona", la historia del chico descendiente de valientes guerreros que debe establecerse en un planeta desconocido y encontrar a sus hermanos, ha sido descrito como un "RPG que gira en torno a un estilo de vida"; definición que, además de sonar bastante bien como una frase absolutamente de marketing, nada dice respecto al juego en sí. En realidad, "Opoona" es un juego de rol japonés bastante tradicional destinado especialmente a jugadores menores, un título que carece de la profundidad de algunos de sus congéneres, pero que puede resultar –sin embargo- bastante atractivo para muchos usuarios. "Opoona" luce bien, es bastante encantador y, por lo general, muy agradable de jugar. Revisemos, entonces, esta nueva aventura de RPG japonés.

En "Opoona", los jugadores tomarán el control del personaje principal, un chico rechoncho en comando de una esfera de poder que flota constantemente sobre su cabeza. Debido a un accidente durante sus vacaciones, Opoona es separado de su familia y debe asentarse en una sociedad completamente nueva. En el fondo, el "estilo de vida" del que hablan en la promoción del juego, se refiere al hecho de que el usuario deberá ayudar al personaje a hacer nuevos amigos y encontrar un empleo. Al aumentar la lista de amigos y ampliar el curriculum de Opoona, los jugadores tendrán nuevas oportunidades. ¿El problema? La mayoría de los empleos son quests y la presencia de los amigos no tiene redundancia alguna en la jugabilidad, por lo que estamos hablando de un título que no se aventura en nuevos territorios.

Visualmente, "Opoona" luce bastante bien. El mundo de Landroll, lugar en el que nuestro héroe debe desarrollar su nueva vida, es un espacio colorido y de un aspecto caricaturesco que, sin embargo, presenta más de alguna inconsecuencia en cuando a la iluminación (que resulta impresionante en espacios cerrados, pero bastante pobre a la hora de aventurarse en lugares abiertos). En cuanto a los personajes, las personitas del mundo de "Opoona" no hacen gala de mucha animación, pudiendo describirse –más bien- como una sociedad bastante robótica. En el caso del protagonista, ni siquiera existe una animación para los giros, lo que significa que el personaje instantáneamente girará en 180° cuando le hacemos cambiar de dirección. Además de esto, no existe actuación vocal; una falta casi imperdonable para un RPG moderno. En resumen, a pesar del atractivo visual de "Opoona", la entrega presenta problemillas que, lamentablemente, son los detalles que ayudan a forjar la personalidad de un juego.

En su aspecto sonoro, la entrega de KOEI trae consigo una banda bastante decente, pero se queda muy pequeña en cuanto a las traducciones de textos y diálogos. En algunos casos, por ejemplo, los personajes entregan consejos absolutamente inservibles como "Toma ese camino", cuando te encuentras en una intersección de cuatro vías distintas. Lo mismo ocurre con las conversaciones que necesitan de una respuesta antes de que un NPC te entregue información o un ítem para poder resolver una determinada quest y, debido a que no existe la opción de acelerar o cancelar una conversación, no nos queda más que ir a la cocina a por un vaso de jugo mientras los habitantes del mundo de Landroll nos entregan toneladas de información que de nada nos servirán.

¿La jugabilidad? La mayor parte de la acción de "Opoona" ocurre a través de batallas en las que la protagonista indiscutida es la bola de poder del protagonista, denominada Bonbon. Las batallas son en tiempo real y los jugadores harán uso del stick análogo para lanzar el bonbon a sus enemigos, lo que –en cierta forma- incluye también cierta estrategia, ya que con el tiempo podemos aprender a lanzar la bola con 'efectos' a través de sutiles cambios en la dirección del control.

Finalmente, ¿hubiese jugado "Opoona" sin la necesidad de tener que escribir una critica al respecto? Probablemente no, pero un chico de 12 años, de seguro, sí lo hubiese hecho. Existen millones de niños propietarios de una Nintendo Wii que merecían un RPG decente y destinado especialmente a ellos. Eso es lo que encontramos en "Opoona": una entrega fácil de jugar, con mucho que hacer –si es que no te importan las batallas generadas al azar. En el fondo, las críticas que se le pueden hacer a la entrega, como la actuación vocal o la falta de animación, son elementos técnicos que los más pequeños perdonan fácilmente una vez se sumergen en un mundo caricaturesco y lleno de colores.

Nota: 6,5

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